Fidel: 90 años de revolución

Todos estos años por todos lados que bombardeaban la supuesta noticia que Fidel había muerto, lo que en realidad querían era que el ejemplo de la Revolución cubana no contagiara y convertirnos en sumisas y sumisos, en un pueblo sin historia, en una juventud apaciguada y no comprometida.
Pero Fidel, que tiene esa cualidad de seguir manteniéndose en el camino revolucionario junto a su pueblo, esa audacia aún cuando las condiciones eran pésimas y nos querían vender que el proyecto socialista se venía abajo, y esa consecuencia admirable de seguir resistiendo porque la liberación de las oprimidas y los oprimidos vale la pena, Fidel sigue viviendo.
Hay muchos Fidel. El Fidel dirigente estudiantil, el Fidel del Moncada, el de su inolvidable defensa; el Fidel del exilio en México, el Fidel del Granma, el de Sierra Maestra; el Fidel de la toma del poder, el de la Segunda Declaración de La Habana, el de las ORI, el del Partido Unido, el de PCC, el Primer Ministro, el Primer Secretario, el Comandante en Jefe; el de Playa Girón, el de la Crisis de Octubre; el Fidel patriota e internacionalista; el Fidel teórico del marxismo; el Fidel que supo plantarse ante las ortodoxias y plantear y llevar a cabo la lucha revolucionaria en un continente que parecía haber abandonado esas perspectivas; el Fidel de los Países No Alineados; el Fidel ante la ONU; el Fidel de los multitudinarios 1º de Mayo; el que se plantó y sostuvo por todos lados que la deuda externa era “ilegal, ilegítima e impagable”; el Fidel que sostuvo que no si no había un real diálogo en pos de la civilización, nuestra especie estaba condenada a la desaparición; el Fidel del Poder Popular. Y tantos otros Fidel que en cada imagen, cada frase puntillosa, cada largo y atrapante discurso siempre, pese al paso de los años, sigue mostrando que la unidad de todo el pueblo es imprescindible y que la alternativa política socialista es posible y necesaria.
Fidel es Fidel, y es también Martí, Maceo, Máximo Gómez, Mella, Martínez Villena, el Che, Raúl, Camilo, Vilma, Haydeé, Frank, los 5… Fidel es el escupitajo permanente en la cara del Imperio. Fidel es Revolución.
¿Qué nos tiene que decir hoy Fidel en este contexto? Fundamentalmente, que en este devenir del capitalismo degradante de todo lo humano y ambiental, la batalla de ideas es la mayor de las batallas que tiene por dar el campo popular. Que la unidad amplia, plural y profunda del pueblo oprimido adquiere un carácter estratégico. Que la juventud tiene un rol importantísimo que jugar, y no solo para acompañar y estar a la expectativa, sino para estar en las primeras líneas en la lucha contra el imperialismo. Que nuestras soberanías han sido vendidas al mejor postor. Que un mundo mejor es posible, solo en el socialismo y el comunismo.
La historia ya te absolvió, Comandante. Nos queda a los pueblos de América Latina y el mundo recoger una vez más el guante.
En estos 90 años de nuestro querido compañero Comandante, con la memoria del Che, de Hugo Chávez y de los y las 30.000, decimos que: El mejor festejo de cumpleaños será la victoria.
Texto escrito por Nicole, compañera de la Corriente Watu

Más unidad de acción contra el ajuste

Desde la Corriente Comunista David Watu Cilleruelo  queremos señalar la importancia de la movilización del  pasado 4 de agosto, en rechazo al tarifazo  que el gobierno de Cambiemos ejecuta en contra del pueblo argentino.

Un conjunto de organizaciones sociales, sindicales y políticas del campo popular junto a vecinxs de la ciudad,  nos volcamos a las calles en un número superior al de la primera movilización del 14 de Julio.
Consideramos que es necesario responder en unidad de acción a los embates directos,  en un solo cuerpo movilizado para resistir a las políticas de Cambiemos. En  ese sentido nos provocó satisfacción marchar junto a casi 30 organizaciones,  en las que encontramos culturas políticas disímiles, matices, colores, diferencias, pero lo que primó fue tener en claro el enemigo que tenemos que enfrentar, y en ese sentido marchar mancomunadamente con una parte aún insuficiente pero muy importante de la clase más agredida, debería ser el dato que nos permita redoblar esfuerzos.
La unidad de acción se construye caminando, con paciencia militante y constituye un ejercicio imprescindible para la etapa.  
La agresividad del programa de gobierno en contra de los sectores más desposeídos, de los  trabajadores y sectores medios,  hace que esta unidad en la calle no sólo sea deseable sino imprescindible.  No hay forma de confrontar con estas políticas perversas,  sin una  vocación amplia y unitaria.  Las organizaciones tenemos la responsabilidad de no reproducir la lógica de la fragmentación y el divisionismo. Por eso llamamos a consolidar este esfuerzo y agrandar aún más el arco de sectores que cuestionamos las políticas en curso.
 
Por supuesto que  los debates acerca de qué tipo de alternativa oponer al tarifazo y al conjunto de políticas antipopulares son más agudos y requieren escenarios de reflexión y discusión. Si bien  es cierto que no todos estamos de acuerdo respecto de qué salida oponer como alternativa política, más cierto es que todos tenemos acuerdo en rechazar que el pueblo pague con sudor y sangre la quimera capitalista que nos pasa factura a una tarifa impagable.
Vayamos por más unidad de acción para enfrentar las políticas antipopulares. Consideramos que esto es una condición sine qua non para avanzar hacia la consolidación de alternativas. Cuánto menos dañados salgamos de los ataques, en mejor condiciones estaremos para erguirnos como pueblo.
345

Se constituyó la Corriente Política de Izquierda en Argentina

El pasado 25 de Mayo de 2016 diversos colectivos políticos de provincias y localidades de Argentina reunidos en una asamblea fundacional nos constituimos como Corriente Política de Izquierda.

Como fruto de este encuentro surge este Documento Político que busca ser un aporte y una búsqueda de diálogo con otras experiencias políticas que trabajan y sueñan con la unidad del campo popular y el socialismo para nuestros pueblos. Documento que necesariamente tendrá que devenir en programa, en formación, en organización y comunicación.

Documento

Este 25 de mayo, a doscientos diecisiete años que Moreno, Belgrano, Castelli, Monteagudo, entre sus hijos más consecuentes, abrieran cauce, con su acción política,  al proceso revolucionario que establecía la igualdad entre los seres humanos y el reparto justo y universal de tierras como formas concretas del ejercicio de la independencia y la soberanía, venimos a reafirmar nuestro compromiso con una revolución que vaya más allá y confronte con el colonialismo, el capitalismo, el imperialismo, el patriarcado y toda forma de discriminación. Necesitamos frenar la barbarie ilimitada del capitalismo depredador de la Naturaleza y la Vida y construir una nueva sociedad.

 

En esta convicción, decidimos constituir la Corriente para construir una ofensiva popular revolucionaria en Argentina. Estamos convencidos de la necesidad y el desafío que significa construir una herramienta política para la revolución en la Argentina.

 

Sostenemos que el principal problema del movimiento popular en la Argentina,  en Nuestra América y en el mundo es  el desarrollo de una ofensiva popular revolucionaria.  Necesitamos contribuir a  retomar y superar la máxima acumulación de poder popular mundial, que se desplegara hacia los años 70 del siglo pasado. Desde entonces, en cambio, lo que existe es una fuerte ofensiva de las clases dominantes sobre los trabajadores, los bienes comunes y la sociedad.

 

Nos referimos al cuadro de situación emergente desde el golpe genocida de 1973 en Chile, en 1976 en la Argentina y en toda Sudamérica que, bajo la aplicación del terrorismo de Estado, se propusieron desarticular toda respuesta desde abajo para el proceso de emancipación y la revolución contra el capitalismo y por el socialismo.

 

A cuatro décadas del golpe genocida y más de treinta años de experiencia constitucional en Argentina, que sin duda requieren de la elaboración de una síntesis histórica colectiva, el desafío por la democracia participativa protagonizada por las mayorías continúa pendiente, ya que la democracia por delegación existente, en realidad, expropia las necesidades e intereses populares.

 

Hemos vivido de cerca los modos en que, bajo la lucha de clases, la disputa electoral y la institucionalidad burguesa que la sostiene, se favorece la lógica del capital. Cualquier germen de posibilidad de horizonte socialista es activamente enfrentado por las clases dominantes y las políticas imperiales. Así Obama, que visitó Argentina precisamente para el aniversario del golpe, ha reiterado recientemente que Venezuela constituye una amenaza a la seguridad nacional de EUA.

 

Necesitamos caracterizar la etapa política en Argentina,  avanzar en un balance de la crisis del 2001 y la comprensión de los motivos que impidieron  constituir una  alternativa política revolucionaria y  que facilitaron la emergencia del kirchnerismo y,  actualmente, del macrismo. El kirchnerismo no es lo mismo que el macrismo. El macrismo representa claramente  la ofensiva estratégica brutal del capital contra la clase trabajadora.   Necesitamos sintetizar los límites demostrados por los distintos proyectos políticos de izquierda o de vocación transformadora que  intentaron disputar  hegemonía popular y necesitamos quebrar la postura del actual gobierno, interesado en que el debate se oriente a la contradicción kirchnerismo-macrismo, planteando que esas son las únicas alternativas posibles.  En la Argentina de los últimos meses, quien corrió de manera efectiva el debate político instalando la emergencia ocupacional fue el Movimiento obrero, movilizado en unidad de acción. La izquierda hoy esta desafiada a instalar el proyecto político revolucionario, por la emancipación social.

 

La crisis de representación se expresa en todos los niveles y alcanza el nivel de crisis política. En el campo popular, lo que está en discusión hoy, en un contexto dialéctico entre el vacío de expresión y la fragmentación de ensayos populares, es quién le pone hegemonía al movimiento popular.  Contribuir a esa tarea  es el principal motivo de la constitución de esta Corriente Política. Tal vez la correlación de fuerzas no es buena, ni la que elegiríamos, pero tampoco lo fue  en otros momentos históricos en Cuba, Rusia, China o para Marx y Engels cuando eran parte de la Liga de los Comunistas.

 

Sostenemos que también hay que pensar lo local, en la etapa,  pero sin desconocer  los efectos, en lo global, tanto de la caída de la Unión Soviética como, luego,  del ciclo latinoamericano de procesos de cambio político. Necesitamos sintetizar una crítica de estos procesos de cambio en el Siglo XXI en la región, por las expectativas generadas y su impacto en otras regiones, especialmente en Europa, como particularmente ocurrió en Grecia o España. Ver y hacer entender los límites del progresismo, la forma actual del histórico debate reforma-revolución. Tener claro que no es posible un capitalismo “social” “decente” o “con rostro humano” ni en Argentina, ni en Nuestra América, ni en el mundo. Reconocer a Cuba, como la única revolución socialista en pie. Defender y ponernos a disposición del proceso Venezolano de la Revolución Bolivariana, con la memoria de Chávez que es quien volvió a hablar de socialismo en América Latina y su intento por formular un objetivo revolucionario, hoy brutalmente atacado por el Imperio y sus socios locales. Acompañar el Socialismo Comunitario, plurinacional y pluricultural en Bolivia.

 

La izquierda está en todo el mundo y necesita rediscutir la teoría y práctica de la revolución en las condiciones del capitalismo actual.  A 100  años de la escritura de “El imperialismo…” por Lenin, el capitalismo imperialista de hoy exacerba la violencia sistémica en todos los ámbitos y espacios de la vida cotidiana, revistiendo y encarnando la dominación de clase con el racismo, el colonialismo y el patriarcado. Por eso hay que generar condiciones para repensar y avanzar en una teoría y una práctica revolucionaria para actuar en el escenario actual. Está planteada otra etapa en la lucha de clases mundial. Está en debate la desnaturalización de la explotación y la opresión capitalistas por parte de las amplias mayorías y la elevación de la conciencia revolucionaria, sin calco ni copia, como sostenía Mariátegui.

 

            Buscamos contribuir al desarrollo de alternativa política, movimiento político y unidad del campo popular. Somos compañeras y compañeros con trayectoria en la lucha social, política, ideológica y cultural, tributarios de la amplia tradición en las enseñanzas de Carlos Marx y sus seguidores hasta nuestros días.  Pretendemos contribuir a una confluencia amplia de todas y todos las/os que protagonizan la búsqueda por construir fuerza revolucionaria. Centrada en nuestra identidad de clase trabajadora en su diversidad y complejidad actuales, anticapitalista, antiimperialista, anticolonial y anti-patriarcal. Coherente entre sus discursos y sus prácticas, que vaya entramando nuestras cotidianeidades militantes orientadas por la construcción del socialismo. Abierta a la participación plural, la escucha y la construcción en pie de igualdad de sólidos acuerdos políticos de militancia comprometida para poder unificarnos con sentidos básicos compartidos en una misma temporalidad de actuación en y hacia nuestra clase y nuestro pueblo. Con el ejemplo de Ernesto CHE Guevara como guía: capaz de reponer lo ético y lo moral en la política para soñar y contagiar el sueño de un país distinto.

 

Para ello, como fuerza política, nos proponemos afirmar un proyecto estratégico, radical, con ductilidad táctica real, para poder crecer sin limitaciones. Buscamos confluir y potenciar la complementariedad de diferentes miradas que no son antagónicas, para avanzar en la lucha de clases,  con capacidad de construir respuestas  creativas como clase frente a los cambios de condiciones del capital, leyendo la coyuntura, la temporalidad y espacialidad de la política. Sin recetas. O sea capaces de construir la duda colectiva como tarea revolucionaria.

 

Pretendemos organizarnos como fuerza política a partir del encuentro de militantes de la cultura marxista, de izquierda, con sentido revolucionario, cuyas formas organizativas desafíen las ya transitadas. Con formato lábil, con ductilidad táctica, flexible, que rechace el verticalismo, el autoritarismo, la cultura delegativa y asistencial; que construya capacidades efectivas. Una fuerza con capacidad de actuar en la realidad y elevar el nivel de conciencia.  Que intervenga en  la lucha de clases con incidencia e inserción en la dinámica de masas. Que permita fortalecer la actuación en los ámbitos donde ya actuamos, con el proyecto político como guía y no como aparato.

 

Transitando prácticas cotidianamente transformadoras, que  incluyéndola superen la dimensión reivindicativa, prácticas  concretas y conjuntas en planos comunicacionales, formativos, de impulso de nuevas institucionalidades radicalmente participativas, constructoras de poder territorial comunal. Autogestión, reforma agraria, reforma urbana y territorial hacia una nueva geografía del poder popular: sin expulsores ni expulsados. Habilitada a debatir realmente la participación electoral, es decir, habilitada a participar, con formas que contemplen la diversidad, aunque la lucha electoral no sea el debate de hoy. Que desarrolle teoría en función de la organización política. Con recuperación histórica que permita interrogarnos: ¿Por qué cayó el socialismo? Era socialismo? Revisando los alcances y limitaciones de la tesis del poder popular. Sin negar  la idea de partido en este proceso de reelaboración creadora.

 

A partir de estas definiciones, buscamos encontrarnos y articularnos con otros procesos similares con iniciativa en el país, la región y el mundo. Abrir diálogos. Tender puentes.

 

            En síntesis, aspiramos a definir y transitar un objetivo revolucionario en la actual etapa de la lucha de clases: ir por el socialismo en Argentina, como aporte hacia la construcción de Nuestra Patria Latinoamericana Socialista y el mundo.  

 

 

Buenos Aires, 25 de Mayo de 2016

 

 

Primeras Firmas: Marcos Wolman, José Lualdi, Carla Rodríguez, Carlos Chile Huerta, Hugo Blasco, Julio Gambina, Manuel Gutiérrez, Daniel Campione, Beatriz Galeano, Julio Acosta, Rubén Darío Ortiz, María Elena Saludas, Claudio Acosta, Carlos Perusini, Carmen López, Homero Ramírez, Beatriz Rajland, Néstor Jeifetz, Fernando Cardozo, Mariano Gastón Randazzo, Ana Fleitas, Franco Cabrera, Rubén J. Chirizola, Jaime Fuchs , Marisa López, Leandro Cabrera, Leonor Rojas, Héctor Manfredo, Ricardo Méndez, Antonio Gervasio Nieva, Francisco Ziegler, Victoria Morales, Edgardo Fernández Stacco, Roberto Jarque, Gabriel Cena, Astor Vitali, Emiliano Randazzo, Hilda Abad, Horacio Romano, Selva Lamtzev, Emma Nicole Pietrangelo, Marta Resnicoff, Mónica Castro, Carlos Ponce de León, Camilo Peláez, Esteban Sánchez, Flavio Meles, Lucas Castiglioni, Víctor Mendibil, Graciela Darthazzau, Oscar Quintas, Sergio Gutiérrez, Luis Urrutia, Eduardo Smidt, Oscar Yankilevich, Fernando Pita, José Luis Bournasel, Enrique Elorza, Elsa Pola Monti, Juan Pedro Murga, María Eugenia Reyes, Cinthia Patricio, Paola Guerrero, Geraldine Arce, Soledad Arqueros Mejica, Pablo Marrero, Alcira Benitez, Elvis Tobar, Cristina Villarreal, Rosa Batalla, Ysmael Medina Pardo, Diego Mandile, María Paz Coniglio, Eladio Ortiz, Lujan Niripil, Ema Zimerli, Rudi Gimenez, Cristóbal Maidana, Alberto Galeano, Chilavert Federico, Noguera Cristina, Miguel Chilavert, Cristian Ariel Gordillo, Camilo Ernesto Nieva, Lidia Esther Giménez, Marcela Beatriz Molina, Hugo Zalabardo, Darío Dieguez, Maria C. Fernández, Alicia Sosa, Raúl Ortiz, Dora Perez, Nora Valenzuela, Diego Valiente, María Sol Perusini, María Luz Perusini, Eleodoro González, César Cejas, Marcos Marcelo Perusini, Betina Müller, Mariano Pasi.